Historia de México

martes, 3 de enero de 2012

Nota sobre agricultura

LA JORNADA.3 de Enero de 2012

Luis Hernández Navarro

La sequía y la industria del siniestro


El 2011 ha sido un año catastrófico para el campo mexicano. Heladas, inundaciones y sequías han azotado sembradíos y hatos ganaderos. En febrero, el frío daño los cultivos de maíz en Sinaloa, principal productor del grano. En junio, se retrasaron las lluvias y la siembra. Le siguieron heladas en pleno verano en Veracruz y Puebla. El año terminó con la peor sequía en siete décadas en más de la mitad del país.

Los efectos del errático clima en la producción agropecuaria nacional han sido muy dañinos. La cosecha de maíz se derrumbó. Se esperaba una producción de 23 millones de toneladas. Con suerte se obtendrán 19 y medio millones. No será fácil obtener los faltantes en el mercado internacional y el costo de adquirirlos será muy elevado. Estados Unidos disminuyó su producción, los precios internacionales se incrementaron y la ola especulativa con los alimentos no se detiene en todo el mundo.

El resultado de esta situación es, lisa y llanamente, desastroso. A pesar de las exportaciones de cerveza y tequila, la balanza agropecuaria del país tenía, hasta octubre de 2011, un déficit de más de 2 mil 209 millones de dólares. Sólo por concepto de importaciones de maíz se erogaron 2 mil 355 millones de dólares, casi 50 por ciento más que el año pasado.

Existe el peligro real de que varias regiones padezcan hambrunas severas. La situación en que viven los productores es bastante mala y se va a poner peor. Van a sufrir los impactos de la pérdida de sus cosechas o la baja de rendimientos sin contar con seguro agrícola para reparar sus pérdidas.

Que se haya producido un desastre climatológico no es responsabilidad de los funcionarios gubernamentales, pero sí lo es que no cuente con políticas para enfrentarlo. Es el caso de las sequías. En ello no hay novedad. Una parte significativa de nuestros cultivos se siembra en tierras que no tienen vocación para ello. Vivimos en el semidesierto, pero no existen políticas agrícolas para enfrentar esta situación. No hay ni propuestas de reconversión racionales ni una acción sostenida para aumentar la superficie de riego ni recursos compensatorios suficientes para hacer frente a las adversidades.

Precisamente por los factores climáticos, la agricultura es una actividad distinta a otras que requiere, para garantizar estabilidad y certidumbre, medidas estatales de protección y compensación. Sin embargo, en lugar de contar con ellas, los gobiernos neoliberales se han dedicado a desmantelar irracionalmente las protecciones y compensaciones que existían.

El país y sus productores rurales pagan ahora los efectos de una política que ha sacrificado a la agricultura, a los campesinos y a la soberanía alimentaria, a cambio de mantener las variables macroeconómicas “sanas” y de impulsar un modelo de desarrollo basado en supuestas ventajas comparativas. Ciertamente, las sequías son culpa de la naturaleza, pero los efectos de éstas en los productores y la carencia de colchones productivos para atenuar sus efectos son resultado de una política deliberada de desmantelamiento y distorsión de la presencia del Estado en el sector.

Además de padecer los efectos de heladas, inundaciones y sequías, el país pagará precios agrícolas altos en el mercado internacional. El índice internacional de precios de los alimentos ha alcanzado máximos históricos. Según la FAO (Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), en 2010 el precio de la comida se incrementó 39 por ciento; el de los cereales, 71 por ciento. Pero el gobierno mexicano se niega a establecer inventarios y a proteger la producción nacional de alimentos.

Por el contrario, en su afán de someter el agro a una economía orientada únicamente por las señales del mercado, los tecnócratas abrieron las fronteras “olvidando” que los mercados internacionales no son mecanismos autorregulados determinados por abstractas leyes de la oferta y la demanda, sino instituciones activamente construidas por las acciones internacionales de los grandes estados y de los grandes capitales agroindustriales.

Las políticas instrumentadas durante las pasadas administraciones para atender al sector han desmantelado las instituciones y políticas que buscaban dar certidumbre al productor, y las han sustituido por una apertura comercial salvaje, así como por una serie de relaciones clientelares en las que se condiciona la entrega de recursos al apoyo político.

Alrededor de las catástrofes naturales en el campo se ha desarrollado una próspera industria: la del siniestro. Funcionarios federales, gobernadores y líderes campesinos hacen de la tragedia una oportunidad para hacerse de clientelas políticas o para reforzar la lealtad de las que ya tienen. A los tradicionales padrones de beneficiarios de políticas sociales, que tan útiles son para las campañas electorales, se suman ahora nuevos padrones de damnificados. Para obtener alguna indemnización los campesinos afectados o sus familias deben ponerse al tiro con los funcionarios que gestionan esos recursos.

Hace casi cuatro décadas que el campo mexicano es zona de abandono y desastre. Aunque en la actualidad se quiera culpar a la sequía de nuestros problemas productivos, lo cierto es precisamente lo inverso: ésta no ha hecho sino evidenciar las enormes deficiencias de nuestra política agropecuaria.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

DEUDA EXTERNA MEXICANA

LA JORNADA. 21 de Diciembre de 2011

■ Incluye débitos del sector privado y bonos del gobierno federal

La deuda externa bruta aumentó 60% en este sexenio

■ Suma más de 275 mil millones de dólares, según el Banco de México

JUAN ANTONIO ZUÑIGA M.

La deuda externa bruta del país asciende a más de 275 mil millones de dólares y registra un incremento de 60 por ciento durante este gobierno, informó el Banco de México.

Este monto, el cual incluye el débito con el exterior del sector privado y la deuda en bonos del gobierno federal en poder de extranjeros, rebasa en 31 por ciento a los 210 mil millones de dólares que suman como respaldo a la economía mexicana el acervo actual de la reserva internacional de divisas, constituido por 140 mil 848 millones de dólares, más una línea de crédito contingente con el Fondo Monetario Internacional por unos 70 mil millones de dólares que permanece sin utilizarse.

El crecimiento de la deuda externa bruta de México ha sido de 104 mil millones de dólares durante este gobierno, indicó el banco central, una vez que el endeudamiento contratado por particulares para realizar inversiones en infraestructura pública, bajo una figura de asociación conocida como Pidiregas, pasó a ser débito público.

Aun así, según las cifras presentadas por el Banco de México, el saldo del endeudamiento externo bruto de empresas y organismo públicos ha aumentado 531 por ciento, en tanto que el de los inversionistas extranjeros en poder de bonos gubernamentales se incrementó 440 por ciento en el mismo periodo.

La estructura de la deuda externa bruta de México presenta vertientes poco conocidas sobre el comportamiento de este fenómeno de dependencia financiera. El endeudamiento del sector público, constituido por el gobierno federal, la banca de desarrollo y las empresas y organismos públicos, participa con un saldo de 111 mil 129.5 millones de dólares, que representan 40 por ciento del total.

Según esto, el endeudamiento externo del gobierno federal asciende a 58 mil 639.8 millones de dólares y ha presentado una elevación de 40 por ciento desde el saldo de 41 mil 936 millones registrado en diciembre de 2006. El débito de la banca de desarrollo es de 6 mil 955 millones de dólares, unos mil 337 millones más que al inicio de esta administración.

Mientras la deuda de empresas y organismos paraestatales, que en diciembre de 2006 era de 7 mil 212 millones de dólares, ha tenido un incremento de 531.3 por ciento al ascender ahora a 45 mil 534 millones, según el Banco de México.

El sector privado, representado por empresas y la banca comercial, reportan una deuda externa que asciende en conjunto a 96 mil 340 millones de dólares, que representan 35 por ciento del endeudamiento externo bruto del país.

Por el lado de los corporativos no financieros, su deuda externa conjunta se elevó 33.8 por ciento durante este gobierno, al pasar de 58 mil 781.7 millones de dólares en diciembre de 2006 a 78 mil 647 millones en la actualidad. En cuanto al débito externo de la banca comercial que opera en México, éste aumentó de 3 mil 355 a 15 mil 346 millones de dólares durante este gobierno, lo que implica un crecimiento de 357 por ciento en su endeudamiento externo.


domingo, 11 de diciembre de 2011

nota sobre EL AMARANTO.

Excelsior. 11 de diciembre del 2011.
El amaranto
Es rico en fibra dietética y almidón, pero no contiene gluten.
Dore Ferriz

El cultivo del amaranto, o huautli en América, se remonta a más de siete mil años. Algunos autores afirman que los mayas fueron los primeros en cultivarlo y que posteriormente fue adoptado por aztecas e incas.
Entre los aztecas fue muy apreciado, pues, además de poseer muchísimas cualidades nutritivas, formó parte de sus ceremonias religiosas. Con su harina y un poco de miel, moldeaban ídolos. En ocasiones especiales, sustituían la miel por sangre humana para ofrecerla a sus dioses como tributo. En la época del emperador Moctezuma, era junto con el huauzontle, el cuarto cultivo en importancia, después del maíz, el frijol y la chía.
Cuando los conquistadores llegaron a América, la idolatría pagana asombró a las leyes eclesiásticas del siglo XVI. La colonia consiguió dominar la idolatría de los imperios indígenas, pero para alcanzar el monoteísmo, condenaron todos los rituales, y a su paso, el cultivo del amaranto... y el de cualquier alimento no citado en la Biblia. Como decimos, “eres lo que comes” y pues la Inquisición tuvo que poner en duda la idoneidad de cada alimento.
El amaranto está asociado con la inmortalidad. Probablemente, por la misma razón, se haya utilizado para confeccionar deidades. Es la hierba sagrada de la diosa Artemisa o Diana. Se dice que si te colocas una corona de la hierba trenzada, te hace invisible. Obvio, no es cierto. A estas alturas, todos la traeríamos puesta para salir a la calle. Pero bueno, quienes todavía la consideran una planta mágica, creen que su ingesta brinda protección y salud. Dicen que el amaranto se usa para curar a un corazón roto... ¡y en el sentido nutricional, tienen toda la razón!
De entrada, la etimología de amaranto significa “no se marchita” así, a: privativo, maraino: marchitar. Y no es sólo porque se puede almacenar hasta por 10 años, sino porque es sinónimo de salud. Me da risa que lo llamen el alimento del futuro, sólo porque lo ingieren los astronautas de la NASA en sus viajes espaciales. Su uso es lo suficientemente prehispánico como para que le adjudiquen el descubrimiento de sus propiedades a los científicos espaciales. Es rico en fibra dietética y almidón, pero no contiene gluten. Posee minerales como fósforo, calcio y hierro. Vitaminas A, C, B1, B2, B3 y E. Un alimento completo que ofrece un sinfín de propiedades y beneficios:

• Tiene más proteínas que el maíz, el triple que el trigo, el doble del arroz y casi las mismas que la leche. Y estas proteínas son capaces de erradicar el cáncer de colon.
• Es dietético. Su extracto es utilizado para elaborar mayonesas y aderezos light.
• Tiene los aminoácidos que tu cuerpo necesita.
• Su ingesta ayuda al tratamiento de la diabetes.
• Su contenido en hierro rebasa el de las acelgas, la col y las espinacas.
• Útil en estados sicológicos alterados y en situaciones de miedo.
No contiene colesterol.
Su fibra es 100% digestiva.
Este “súper cereal” equilibra calcio, fósforo y magnesio, por lo que puede mantener tu cerebro en buen estado. Además, su contenido en lisina activa el aprendizaje. ¡que nunca falte en la lonchera!

• Estudios científicos han comprobado que combate la osteoporosis y también la anemia.

¡Incluye “alegría” a tu dieta!


domingo, 4 de diciembre de 2011

ACTIVIDAD PARA ALUMNOS CON DESEOS DE INVESTIGAR


Esta fotografía es la ganadora del prestigioso World Press Photo correspondiente a 2011. Vas a buscar información sobre la fotografía en los siguientes enlaces
Vas a escribir un texto de ciento veinte palabras explicando la historia de esta fotografía. Hazlo con tus propias palabras aunque te bases en la información de los enlaces. Puedes explicar también cuáles son tus sentimientos viendo la fotografía y sabiendo la historia de la mujer que está en ella.
Vas a escribir el texto en word (Arial, 12), pasarás el corrector de texto y lo entregarás  CUANDO LO INDIQUE TU PROFESOR.
Entra asimismo en el enlace de Wordl Press Photo para ver la exposición de este año.




sábado, 3 de diciembre de 2011

Unión Latinoamericana

Excelsior. 3 de diciembre del 2011

Nace la CELAC, el rival de la Organización de Estados Americanos

Los presidentes de México y Venezuela, fundan la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que reincorpora a Cuba y deja fuera a EU y Canadá

CARACAS, 3 de diciembre.–El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hizo ayer una encendida defensa de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y llamó a los 33 países que la conforman a avanzar “sin vacilación” por el camino de la unidad.
Los presidentes de México, Felipe Calderón, y Venezuela, Hugo Chávez, abrieron en Caracas junto a más de una veintena de sus pares de Latinoamérica y Caribe una cumbre para fundar la CELAC, un organismo regional sin Estados Unidos susceptible de rivalizar con la Organización de Estados Americanos (OEA).

sábado, 19 de noviembre de 2011

Son más mujeres ninis en México

LA JORNADA. 19 de Noviembre de 2011

■ Discriminación de género afecta más que la marginación: Tuirán

Mujeres, 75% de los ninis en México, según Encuesta Nacional de Juventud

FERNANDO CAMACHO SERVÍN

Tres de cada cuatro jóvenes mexicanos de 12 a 29 años de edad que no estudian ni trabajan –cifra ubicada en más de 7 millones, según la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)– son mujeres, lo cual expone que los motivos de discriminación de género tienen un peso determinante en el surgimiento de dicho problema.

Así lo afirmó el subsecretario de educación superior de la SEP, Rodolfo Tuirán, quien presentó ayer la Encuesta Nacional de Juventud 2010, cuyos resultados indican que en la actualidad hay 7.8 millones de jóvenes en la situación señalada, sobre una población total de 36.2 millones.

El funcionario subrayó que el fenómeno de los llamados ninis es mucho más complejo, diverso y cambiante de lo que se le ha presentado en la discusión pública, por lo que llamó a no trivializarlo o simplificarlo, sino a entenderlo para generar políticas públicas adecuadas.

Uno de los aspectos que subrayó Tuirán es que los jóvenes descritos en esta categoría no pueden ser calificados como perezosos o indolentes, pues muchos de ellos buscan trabajo activamente o se desempeñan en labores del hogar, aunque admitió que el hecho de verse marginados de ciertos espacios de desarrollo sí puede impedirles alcanzar la vida que consideran valiosa o deseable.

Las causas de que no estén matriculados formalmente en la escuela o no ejerzan una labor remunerada, dijo, son muy diversas, y entre ellas se encuentran las presiones económicas que los obligan a desertar, el acceso limitado a las oportunidades educativas por motivos de clase social, lugar de residencia o género, y a decisiones personales, como casarse o tener hijos a edad muy temprana.

Tuirán indicó que el fenómeno de los ninis ha sido sobrestimado en algunas ocasiones, al calificarlo como un asunto en crecimiento que ha hecho crisis en estos días, pues aseveró que éste tuvo su origen hace dos o tres lustros, y aunque sigue siendo grave, ha ido descendiendo de manera constante desde la década de 1960.

Durante su explicación de los datos de la encuesta –de más de una hora y media–, el funcionario subrayó en varias ocasiones el papel que tiene la discriminación de género en la reproducción de las condiciones desventajosas para las mujeres, incluso más que el nivel de marginación económica o el grado escolar.

Asimismo, subrayó que factores como casarse o tener hijos, siendo todavía muy joven, también tienen un peso considerable en el rezago o la deserción escolar y el menor acceso a puestos de trabajo bien remunerados.

El subsecretario –actualmente a cargo de la SEP por la ausencia de su titular, Alonso Lujambio, quien se encuentra hospitalizado desde el 4 de noviembre pasado– también recalcó que el ser nini no es una condición permanente a lo largo de la vida, puesto que muchos siguen confiando en el trabajo y el estudio como medio de superación económica y social.

Entre las acciones gubernamentales para disminuir las cifras de jóvenes sin empleo ni educación, Tuirán destacó las más de 7 millones de becas en diversos niveles escolares, la existencia del servicio nacional de empleo y los programas específicos de atención a la mujer, aunque reconoció que aún falta mucho por avanzar en este sentido.

Inseguridad afectó encuesta

Antes de la intervención del funcionario, la directora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ana María Chávez Galindo, explicó que la encuesta se aplicó en 30 mil viviendas de todo el país durante los meses de noviembre y diciembre de 2010, aunque mencionó que en los estados de Michoacán, Nuevo León y Chihuahua hubieron dificultades para recabar datos por las condiciones de violencia e inseguridad.

Por su parte, el titular del Instituto Mexicano de la Juventud, Miguel Ángel Carreón Sánchez, indicó que en la encuesta se evaluaron diversos aspectos, entre ellos: vida familiar, su sexualidad, salud, educación y contexto socioeconómico.


sábado, 12 de noviembre de 2011

EMPLEO INFORMAL

LA JORNADA. 12 de Noviembre de 2011

■ Carecen de beneficios de la seguridad social 13 millones 438 mil 600 mexicanos

Laboran más personas en la economía subterránea que en el sector formal: Inegi




ROBERTO GONZÁLEZ AMADOR

El número de mexicanos que labora en la economía informal, sin acceso a los beneficios de la seguridad social, rebasó al de trabajadores que laboran de manera permanente en actividades formales, reveló este viernes información del Instituto Nacional de Estadística y Gegrafía (Inegi).

Al cierre del tercer trimestre de este año, 13 millones 438 mil 600 mexicanos laboraban en el sector informal de la economía, cantidad que representó 28.71 por ciento de la población ocupada del país, informó el Inegi. La cifra superó en 533 mil 697 personas a la registrada, para el mismo rubro, en septiembre de 2010, que fue de 12 millones 904 mil 903 y que, en ese momento, correspondía a 28.08 por ciento de la población ocupada, añadió el organismo.

Las cifras sobre la magnitud del empleo en la economía informal, categoría en la que el Inegi engloba “todas aquellas actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresas con una situación independiente de esos hogares”, muestran que fuera de los circuitos formales de la actividad productiva se está generando una mayor cantidad de empleo.

En septiembre de este año, el número de trabajadores permanentes que cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se ubicó en 13 millones 225 mil 433 personas. Esa cantidad fue superior en 450 mil 719 plazas a las registradas en esta categoría al cierre del tercer trimestre de 2010, según las cifras del IMSS.

Así, en el último año la economía informal incorporó a sus filas a 533 mil 697 mexicanos, mientras que el número de trabajadores permanentes que cotizan al Seguro Social se elevó, en el mismo lapso, en 450 mil 719 personas.

En un momento en que la actividad productiva pierde impulso, la economía informal generó más plazas que las creadas de manera permanente en el sector formal, se desprende de los datos divulgados ayer por el Inegi.

Al cierre del tercer trimestre de este año, la población ocupada –en actividades formales e informales– en el país llegó a 46 millones 815 mil 997, cantidad que representó un incremento de 853 mil 778 personas, en comparación con el mismo periodo de 2010, reportó el Inegi, al dar a conocer el resultado trimestral de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Mientras tanto, el universo de población desocupada se situó en 2 millones 761 mil 703 personas, cantidad superior en 48 mil 963 personas, respecto del tercer trimestre de 2010.

La información del Inegi da cuenta de que en el tercer trimestre de este año un total de 30 milllones 886 mil 667 personas realizan un trabajo remunerado. De ellas, 18 millones 355 mil 963, que representan 59 por ciento del total, tienen un empleo con prestaciones, mientras que el otro 41 por ciento –esto es, 12 millones 305 mil 323 personas– trabajan sin ningún tipo de prestación.

Así, 35.5 por ciento de los trabajadores labora por una remuneración no mayor a dos salarios mínimos, 119.6 pesos; mientras que 61.5 por ciento del total, casi dos terceras partes de todos los trabajadores remunerados del país, tienen un ingreso de hasta 179.4 pesos diarios.