Historia de México

sábado, 7 de enero de 2012

Nota. Los indignados

LA JORNADA. 7 de Enero de 2012

Ilán Semo

Postales del cambio
No somos anti-sistema. El sistema es anti-nosotros. Lo que el movimiento de los Indignados –que se inicia en España en marzo de 2011– trae a la política no es una novedad. El descontento extraparlamentario ha existido desde que hay parlamentos. Trae consigo algo que se extrañaba en la última década: un aire de sensatez. La idea de que el centro de lo político no es el consenso, sino la diferencia; no la negociación, sino la voluntad de valorar las antípodas que nos constituyen. Bajo el hábitat de la democracia liberal se crea un vacío casi maquínico (al menos abstracto) entre el horizonte de expectativas y el principio de realidad: el individuo se satura de su individualidad, encuentra en ella, una y una vez más, un círculo del fracaso.

Si ocupa plazas, parques y avenidas durante días y días es para reiterar que en la sociedad que cree en la capacidad inagotable del performance retórico para atraer la indiferencia, la producción de presencia (Gumbrecht dixit) es el método de la epifanía civil. En la era digital, la calle se revela, una vez más, como el teatro mayor de la acción pública. Pero la acción (política) se entiende ya no como un acto para doblegar o imponer (conclusiones) al otro, sino para desconcertarlo, es decir, para transformarlo. El problema consiste no en cómo luchar por los “valores” y las “demandas” propias, sino en cómo invertir los valores. El dilema no es derrotar al “enemigo” (“no hay enemigo, sólo hay sistema”, dice una pancarta en Sevilla, sino desmoralizar la moral de quien habla de “enemigo”).

Rebeldes sin casa. Los que ocupan las plazas de Madrid, Nueva York y San Diego representan, en su mayoría, los “números rojos” de los saldos de una crisis (la de 2008) que abate el idilio moderno que equipara una vida exitosa con la propiedad de una “casa”. El hecho es simple: ahí donde el único territorio plausible capaz de albergar al (advenedizo) sentimiento de serenidad es “mi casa”, la dialéctica bancaria (y la implosión hipotecaria) desterritorializan cualquier retórica de la promesa. Ya no es la vanguardia del proletariado la que se manifiesta, es la clase media (ex) residencial. Hasta la fecha, en España han sido incautadas (aproximadamente) 7 millones de propiedades, y en Estados Unidos más de ¡3 millones! “No home , no American dream”, dice una leyenda en Wall Street.

El último lugar del tiempo, ahí donde anidan la utopía familiar, las autopromesas del bienestar, ha quedado cuarteado, prácticamente mutilado. La antidinámica del capitalismo ha devenido un colapso político-emocional; el metabolismo mismo que hacía de los temporales sociales y económicos algo llevadero, entró en recesión.

Democracia, me gustas porque estás como ausente. En Palo Alto, la pequeña ciudad que alberga a la universidad de Stanford, donde creció y vivió Steven Jobs, Ocupa conciencias moviliza a la multiplicidad. No representa, técnicamente hablando, un movimiento: es un encuentro de soledades, de lo inasociable.

En este encuentro del desencuentro, hay un método elemental: gente que se reúne en una plaza a expresar, cada quien desde su individualidad, las razones muy particulares que lo indignan. Algunos, con trajes impecables, hablan sobre el empleo que perdieron. Otros sobre la corrupción política. Una hija estalla contra su madre. El trabajador mexicano ilegal relata que han pasado siete años sin ver a su familia. Un veterano de la guerra de Irak, con uniforme militar, estalla contra las injusticias de la paz. “Si le preguntas a cinco personas reunidas aquí, escribe Heather Children de FoxNews, obtienes cinco respuestas distintas”. Ni en los mejores momentos del Situacionismo de los años 60 nadie pudo imaginar una versión más eficaz de la acción directa. Y lo que desespera al establishment y a los teóricos de la izquierda, es la lúcida terquedad para no elaborar un “programa mínimo”, ni contar con representantes, ni admitir el ascenso de líderes y voceros.

Acaso se trata de la primera forma antihermenéutica de acción social. Deleuze intuyó alguna vez que sólo un cuerpo-sin-órganos podía sacar al “sistema” de quicio. Porque no es el contra enunciado lo que desencanta al argumento, es la fuerza de un arrastre que, por multivocal, no tiene voz.

Cuando nadie puede ser el “portador” del futuro, lo mejor es callarse. La democracia liberal deliberativa simplemente no tiene herramientas para hacer frente a esta dislocación. “Mis sueños no caben en las urnas” es el emblema en Madrid. La lejanía entre la sociedad política y el ciudadano desprovisto ya de los atributos de la ciudadanía se antoja abismal.

Nota. Crisis agricola 3

LA JORNADA. 7 de Enero de 2012

El kilo de tortilla puede llegar a $25 en mayo: legislador; Sagarpa lo descarta

■ Podrían dejar de sembrarse más de un millón de hectáreas, afirma Federico Ovalle

CAROLINA GÓMEZ MENA

Debido a los daños que han generado los fenómenos climáticos en el agro, sobre todo a los cultivos de maíz, el precio del kilo de tortilla podría rondar 25 pesos en mayo, consideraron organizaciones campesinas, las cuales indicaron que ese producto ya se vende en varias zonas del país, particularmente en el sureste, entre 16 y 18 pesos.

El diputado federal y líder de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, Federico Ovalle Vaquera, indicó que este año podrían dejar de sembrarse “poco más de un millón de hectáreas de maíz” por la falta de agua, por lo cual “podríamos andar en una producción de sólo entre 17 y 18 millones de toneladas.

“Estamos calculando que el precio del kilo de la tortilla podría llegar a 24 o 25 pesos para abril o mayo. Eso sería muy grave. Esto, según las proyecciones que hacemos junto con el doctor Emilio López, investigador y catedrático de la Universidad Autónoma Chapingo.”

Marco Antonio Ortiz, secretario general de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas, señaló que en caso de no emprenderse acciones para sembrar mayor cantidad de hectáreas, particularmente con granos básicos como el maíz, el kilo de tortilla incluso podría llegar a 27 pesos en algunas regiones hacia finales de este año.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) aseguró que en México no hay falta de maíz, pues se cerró 2011 con una producción cercana a “20 millones de toneladas”, y agregó que el consumo humano directo anual del grano en el país es de “11.7 millones”.

Aclaró que el restante se utiliza en la cadena pecuaria, por lo cual “no habría motivo” para que faltara el grano de consumo humano y hubiese alza de precios de los productos cuya materia prima es el maíz.

La dependencia remarcó que derivado de que el inventario de sorgo en 2011 “estuvo en buenos niveles” y de que hubo “menores precios del trigo forrajero, muchos ganaderos optaron por esas materias primas para alimentar a sus animales, lo que ha despresurizado la demanda de maíz por parte de este sector”.

Con base en “estudios de inventarios y disponibilidad-consumo”, insistió en que “no habría condiciones ni razones para que el precio del maíz se disparara en los primeros meses de este año”. Con eso descartó que productos como la tortilla puedan alcanzar en el corto plazo precios como los previstos por esas organizaciones campesinas. “No vemos alzas bruscas en esta materia prima”, remarcaron fuentes de la Sagarpa consultadas por este diario.

En cuanto al frijol, tanto Ovalle como Ortiz refirieron que también se presentará una baja sensible en el abasto, pues podrían producirse entre poco más de 200 mil y 450 mil toneladas del grano.

Ovalle indicó que “es grave el desabasto (de frijol) y podríamos llegar a 30 y 32 pesos el kilo, pues este año se perdieron dos terceras partes de una cosecha promedio anual de un millón 200 mil toneladas; si logra sembrarse algo en el ciclo primavera-verano pudiera mantenerse una producción de 500 mil toneladas, pero es poco probable”.

Nota.Crisis agricola 2

LA JORNADA. 7 de Enero de 2012

■ El precio de ambos granos será el mismo que el del pollo, prevé

Caerá hasta 50% la producción de maíz y frijol: titular de Agricultura de Sinaloa


ROBERTO GARDUÑO

La producción nacional de maíz y frijol caerá este año entre 30 y 50 por ciento, lo cual prefigura una catástrofe alimentaria que corre el riesgo de extenderse con mayor fuerza el año próximo, afirmó el secretario de Agricultura del gobierno de Sinaloa, Juan Guerra Ochoa.

Sinaloa es el estado productor de alimentos más importante del país.

El responsable de las actividades agrícolas en esa entidad consideró que la política del gobierno federal de subsidiar los comestibles y no canalizar recursos a la inversión productiva ha conducido a México a una fase en que la emergencia alimentaria está en camino de convertirse en problema de seguridad nacional.

En entrevista, Guerra Ochoa explicó que el único camino para resolver la carencia alimentaria es la aplicación de recursos en programas de entubamiento de agua potable, de estímulo a la producción de ganado y de generación de tecnología para incrementar la producción alimentaria. Todo eso por encima de la obtusa política de subsidio a los alimentos, que sólo ha conducido a la enorme dependencia que hoy pesa sobre el país respecto de otras naciones productoras.

Previó que el kilo de frijol y maíz podrá ubicarse en los próximos meses al precio del kilo de pollo, lo que implicará que millones de familias dejen de consumir los dos granos más importantes en la alimentación nacional.

–¿El campo se ha convertido en tema de seguridad nacional?

Noticia:Crisis agrícola

LA JORNADA. 7 de Enero de 2012

El país se halla al borde de la hambruna, alertan campesinos
■ “Irresponsabilidad”, el veto presidencial al fondo para paliar la sequía, señalan

CAROLINA GÓMEZ MENA

Organizaciones campesinas criticaron el veto del presidente Felipe Calderón al decreto aprobado por la Cámara de Diputados para canalizar 10 mil millones de pesos para solventar los estragos provocados por las contingencias climáticas en el agro.

En conferencia de prensa, el diputado Federico Ovalle Vaquera, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos; Max Correa, líder de la Central Campesina Cardenistas, y Marco Antonio Ortiz, secretario general de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas, criticaron la negativa del mandatario a atender la “crisis” que se vive en el campo.

Ovalle calificó de “irresponsabilidad” el rechazo presidencial a ejercer esos recursos, que “son urgentes”, y añadió que eso evidencia que al “gobierno le falta mucha sensibilidad y responsabilidad ante una situación tan grave”.
“Posible estallido social”
El legislador agregó que hay de dónde obtener esos recursos. “Los 10 mil millones pueden salir del subejercicio, de los excedentes petroleros y de las economías que se hacen a partir de las transferencias de recursos de una dependencia a otra”, apuntó, y llamó al gobierno a dejar de hacer “anuncios falsos y demagógicos” en torno a los problemas de la sequía. Recordó los 2 mil millones de pesos anunciados hace algunas semanas “eran del Fonden, no eran recursos frescos”.

Los tres dirigentes llamaron al Ejecutivo y al Congreso a establecer con integrantes del medio rural un verdadero acuerdo que solucione los problemas que padece el campo. Adelantaron que, como cada año, a finales de este mes o a principios del próximo realizarán movilizaciones para exigir un cambio de rumbo en el agro, pues consideraron que a raíz de la crisis alimentaria, el país “está al borde de la hambruna y de un estallido social”, situaciones graves, sobre todo en un año electoral.

Remarcaron que es necesaria una atención inmediata a los problemas agropecuarios derivados de sequías, heladas e inundaciones, pues advirtieron que los meses más críticos para la agricultura mexicana serán marzo, abril y mayo. Señalaron que podrían dejar de sembrarse unas 2 millones de hectáreas de granos básicos por dichas contingencias, y la producción tanto de maíz como de frijol podría caer casi 50 por ciento.

Destacaron que el problema agroalimentario del país va más allá de posiciones políticas o partidarias, por lo que apremiaron a Calderón a aprobar el fondo para atender las consecuencias que fenómenos climáticos han provocado en 20 estados.

Correa insistió en que el llamado a Calderón es para que “nos convoque a organizaciones campesinas, agroempresarios, tiendas departamentales, sindicatos y organizaciones sociales, entre otros, a trabajar en unidad para garantizar el derecho constitucional a la alimentación”.

Agregaron que como consecuencia de estas situaciones y de la política neoliberal aplicada al campo, México gasta cada año en importaciones unos 20 mil millones de dólares, y criticaron que se compre en el extranjero 43 por ciento de los alimentos que se consumen en el país. Exhortaron a la administración a no derrochar recursos en obras como la Estela de Luz y, en cambio, emprender programas de infraestructura rural e hidroagrícola, así como habilitar áreas productivas en el sureste mexicano.

viernes, 6 de enero de 2012

noticia. movimiento social en EU

LA JORNADA. Sábado 26 de noviembre 2011

Occupy Oakland y el ¡ya basta! global

Alí Bektash y Magali Rabasa*


Hace dos meses nació el movimiento Occupy, capturando la imaginación de millones de personas en el mundo. Llevábamos décadas sin ver un movimiento tan masivo y popular contra el régimen hegemónico global, planteado por el pueblo del mismo país que perpetúa ese sistema. De los cientos de experiencias de Occupy que ahora existen, la de Occupy Oakland, en California, se ha destacado desde su fundación.

El primer día del acampe de Occupy Oakland se propuso otro nombre para el espacio: Decolonize Oakland. Semanas después, la asamblea general aprobó un Memorándum en solidaridad con los pueblos indígenas: “…como una señal al movimiento nacional Occupy Wall Street y los pueblos indígenas aquí y allá que se sienten excluidos por el lenguaje colonialista de ocupación con el cual se ha nombrado este movimiento, se declara que Occupy Oakland aspira a ‘Descolonizar Oakland’…” Las conversaciones internas del movimiento reflejan el proceso a través del cual la comuna de Oakland se ha transformado en un espacio para pensar y luchar desde otra perspectiva, sin vanguardias ni líderes. La historia rebelde de esta zona nos ayuda a entender por qué.

En 1966 nacen las Panteras Negras en Oakland. Con sus políticas de autodefensa armada, y servicios comunitarios autónomos, las Panteras Negras representan la última amenaza con tal nivel de organización contra el estado capitalista estadunidense. Aunque fueron aplastadas por una campaña de infiltración y asesinatos por la FBI, su memoria y espíritu siguen vivos en Oakland. De forma paralela, el movimiento de libre expresión en la Universidad de California, Berkeley, fue fundado en apoyo a los negros en la ciudad vecina de Oakland, y llegaría a ser uno de los movimientos estudiantiles más importantes en la historia del país. Estas dos trayectorias de resistencia están presentes en las rebeliones más recientes.

El primero de enero de 2009, la policía mató a un joven negro de 23 años, Oscar Grant, en el metro de Oakland. En las semanas siguientes, estallaron enfrentamientos entre los jóvenes y la policía, lo que resultó en el encarcelamiento del policía responsable por la muerte de Grant. Nueve meses después, en la Universidad de California, Berkeley, los estudiantes iniciaron una serie de ocupaciones contra un aumento de la matrícula de más de 30 por ciento y la progresiva privatización de la educación pública.

Hoy se unen en Occupy Oakland estos dos momentos históricos, en el desarrollo de una nueva praxis de resistencia. Del movimiento estudiantil se recupera la táctica de ocupar; y del movimiento contra la policía se recupera la hostilidad activa contra las fuerzas represivas. El 15 de noviembre se vio una clara expresión de las nuevas relaciones que se están produciendo con el movimiento. Para apoyar al nuevo campamento Occupy de los estudiantes, Occupy Oakland realizó la primera marcha desde Oakland hacia Berkeley, entrando al campus al grito de ¡aquí viene Oakland! Contrario a toda lógica de pensamiento convencional sobre los movimientos sociales, allí vimos la extensión de la lucha desde el pueblo a los estudiantes.

La comunidad autogestiva que creció en Occupy Oakland fue desalojada por primera vez el 25 de octubre. Miles marcharon en protesta, y la policía los reprimió con armas químicas y bombas flash-bang. El 26 de octubre, en la asamblea general de Occupy Oakland, 2000 personas votaron aprobando una huelga general para el 2 de noviembre. La huelga fue un enorme éxito: participaron más de 50 mil personas y lograron bloquear el puerto de Oakland. La policía desalojó el campamento dos veces más: el 15 de noviembre y el 19 de noviembre. Cada vez, el pueblo respondió con manifestaciones masivas. Hoy, Occupy Oakland se está reimaginando para pensar cómo establecer el campamento por cuarta vez. A pesar de estos obstáculos, no se ha perdido el ímpetu imparable del movimiento, y se está organizando un bloqueo de todos los puertos de la costa oeste para el 12 de diciembre.

Desde Oakland estamos aprendiendo que lo que está en juego en este nuevo movimiento masivo no es simplemente una ocupación, sino la recuperación del espacio y de la política en la construcción de una nueva sociabilidad, o lo que Angela Davis llama “una comunidad de resistencia …que se imagina desde el inicio como… lo más amplio posible”. En Oakland, este movimiento anticapitalista y anticolonial lucha no solamente en contra del uno por ciento, sino también para descolonizar el 99 por ciento. Reconocemos la resonancia entre el movimiento Occupy y las rebeliones impulsadas en nuestro continente por estudiantes, maestros, pueblos indígenas, migrantes, desplazados, trabajadores desocupados, feministas, campesinos, los que viven en las calles y los jóvenes, porque somos los de abajo, lo que hoy se llama el 99 por ciento, y que pone en crisis la autoridad –tanto interna como externa–. Esta apertura o explosión de lo político es la condición necesaria para que florezcan y se articulen los movimientos que se encuentran hoy en día en las plazas de las ciudades del mundo y en las ondas liberadas de los medios independientes, donde se construyen las historias rebeldes del nuevo ¡ya basta! global.

* Alí Bektash y Magalí Rabasa son estudiantes doctorales de la Universidad de California. Ambos residen en Oakland


Noticia. Los indignados

LA JORNADA. Sábado 24 de diciembre 2011

Los indignados

Gustavo Gordillo

Por ser capaz de capturar y enfatizar el sentido global de una promesa incumplida, por haber inquietado a gobiernos y al sentido común, por combinar las más antiguas de las técnicas con las más modernas de las tecnologías para iluminar la dignidad humana y finalmente por canalizar al planeta hacia un curso más democrático aunque también más peligroso para el siglo XXI el indignado (el protestante sería la traducción literal) es la persona del año 2011 de la revista Time.”

Con esto esta influyente revista estadunidense constata lo que ha venido ocurriendo a lo largo del año.

El contagio de las movilizaciones ciudadanas ha seguido un itinerario sintomático. Empiezan en una de las regiones caracterizadas por dictaduras represivas y sangrientas. Con unos cuantos días de diferencia se incendian Argelia, Túnez, Egipto, Marruecos, Yemen, Libia y Siria. Los resultados han sido desiguales. El gran dilema que emerge: ¿cómo mantener el impulso de la movilización al tiempo que se construyen nuevas instituciones y cómo evitar que les escamoteen el triunfo a las masas juveniles? En Egipto un cierto desencanto lleva a un cirujano participante en las luchas a exclamar: los jóvenes hicieron que la revolución ocurriera, pero se las entregamos a los adultos mayores. No tuvimos confianza en nosotros. (Time, diciembre 26-2011)

El contagio se extiende en mayo a España, luego a Gran Bretaña y Grecia. Ahí el centro de la movilización está vinculado con el desempleo, la desigualdad y el desencanto con la democracia. De ahí el lema de democracia real. Las movilizaciones avanzan en lugares insospechados como Israel y Tíbet. En la India el activista y líder espiritual Anna Hazare anima una vasta movilización contra la corrupción; lucha que retoman después los brasileños.

Ante los signos incontrovertibles del incremento de la desigualdad hay un nuevo impulso a las luchas por la justicia social desde los estudiantes chilenos hasta los ocupas de Wall Street y de otras ciudades estadunidenses. China no se libra de movilizaciones que rechazan planes de infraestructura implantados sin consultar a la gente. Hace unos días otro país aparentemente silenciado (Rusia), explota en movilizaciones –como respuesta a las elecciones fraudulentas–, agrupadas alrededor del lema contra Putin y su partido: Son el partido de los truhanes y los ladrones.

¿Qué hay de común en todas estas movilizaciones? La rabia ante la impunidad y la corrupción, y la decisión de no tolerarla más. Punto.

Cuatro factores han sido claves en esta expansión de los indignados. El desempleo juvenil. La insultante desigualdad entre un puñado de muy ricos y amplias masas en condiciones de pobreza. La revolución de las telecomunicaciones. La mediocridad y corrupción de las clases políticas.

Aun con regímenes políticos tan distintos los rasgos señalados hacían previsible que por contagio creciera como marea la protesta popular. El manifiesto de Stephane Hessel (2009), un ex combatiente de la Resistencia francesa frente al nazismo, llamando a los jóvenes a indignarse causó enorme efecto en Europa y más allá justo porque resumía el estado de ánimo y una propuesta central que ha recorrido todas las movilizaciones de 2011: indignación no violenta.

Cada movilización ha tenido sus propios Hessel. Como lo resumió Regis Debray en el Nouvel Observateur (3/3/2011): Fervor poético, intransigencia moral y moderación política: bella ecuación que impacta y detona.

¿Con cuál de las tantas famosas frases concluir este año?

Nosotros no somos anti-sistema sino ustedes son anti-nosotros; o tal vez siguiendo al disidente chino Ai weiwei: El cambio vendrá del corazón de los jóvenes.

El sentido de nuestros tiempos es la indignación moral con su correlato en las acciones heróicas.

Y como dijera el gran filósofo Yogi Berra: Esto no se acaba hasta que se acaba.



Noticia. Lo errores del pasado

EXCELSIOR. 6 DE ENERO 2012
La “Inteligencia Nacional..."
Francisco Martín Moreno*

Tal vez podamos empezar a incursionar en los inexpugnables espacios de la “Inteligencia Nacional”, remontando el vuelo a través de la historia patria hasta ubicarnos en la fundación de la Gran Tenochtitlan. A lo largo de nuestros estudios elementales en la escuela primaria, aprendimos cómo una buena parte de las civilizaciones asiáticas, africanas, americanas y europeas, entre otras tantas más, se iban asentando en las costas, en las márgenes de un gran lago, en las riberas o en la desembocadura de un caudaloso río. Nuestros antepasados fueron, desde luego, más originales: ellos no fundaron su ciudad capital en las orillas ni en las márgenes de un lago ni en las riberas o desembocaduras de un río. Ellos, los mexiqui, lo hicieron precisamente encima de un lago, el de Texcoco, ya que ahí, precisamente sobre la superficie, entre carrizos y patos dieron con la señal divina tan esperada: un águila devorando una serpiente, de acuerdo con la consigna ordenada por los dioses, según nos cuenta la leyenda.
El esplendor conocido en la gran Mesopotamia (los caldeos o los asirios) se dio entre dos ríos, el Éufrates y el Tigris. Los niveles de desarrollo alcanzados por los antiguos persas nos continúan sorprendiendo hasta nuestros días. ¡Baste citar el famoso código de Hammurabi! ¿Qué hubiera sido de las interminables dinastías chinas sin la generosa y vital presencia del río Yang Tse-kiang? ¿Qué papel desempeñó el Nilo en la deslumbrante expansión de la cultura egipcia? ¿Y los británicos sin su Támesis? ¿Y los alemanes sin su Rin, que tantas veces inspirara a Richard Wagner? ¿Y los franceses sin su Sena, los italianos sin su Tíber y los norteamericanos sin su Hudson o su Mississippi? Sí, sólo que nunca nadie asentó los cimientos de una urbe sobre la dorada superficie del agua…
Los tenochcas, efectivamente, a diferencia de chibchas, sumerios, olmecas, mayas, godos, visigodos, fenicios, griegos y romanos, sólo ellos, únicamente aquellos construyeron la Gran Tenochtitlan, el asiento de una gran civilización, nada más y nada menos, que sobre la superficie del lago de Texcoco. ¿Resultado..?
A pesar de las inundaciones que se produjeron siglo tras siglo y mataron a miles de personas, ya en el virreinato mismo, la capital de la colonia no fue cambiada de asiento por más que se intentara hacerlo por razones evidentes. (Resultó imposible ponernos de acuerdo y cuando finalmente logramos ponernos de acuerdo, entonces, al igual que acontece en la actualidad con la refinería de Tula, no se hizo nada...)
¿Qué sucedió? Que los mexicas modernos complicaron aún más la situación al inyectar cientos de millones de toneladas de concreto encima de una superficie lodosa y pantanosa. Como lo anterior parecía insuficiente, se permitió que la Nueva Tenochtitlan fuera poblada por más de 20 millones de personas hasta convertirse en el conglomerado más grande y amenazador conocido en toda la historia de la humanidad. Y aún faltaba más: como la ciudad se sostenía sobre el agua, era menester extraérsela para que ésta se hundiera nada menos que un metro cada diez años. En el siglo XX, la muy noble y leal Ciudad de México se hundió casi diez metros... ¿Qué tal..?
Es decir: se funda la ciudad sobre un lago y para enmendar el error se colocan sobre aquél cientos de millones de toneladas de concreto, permitiéndose el asentamiento gradual de millones y más millones de personas, siendo que para culminar la odisea se extrae el agua, la base de sustentación de la gran urbe, para que ésta se hundiera con el tiempo o se desplomara víctima de un temblor de grandes proporciones, como el de 1985. El suelo hueco no puede reportar mayor inestabilidad ni mayor riesgo de cara a las construcciones citadinas. Para un himno a la inteligencia, ¿no..? El PRI permitió durante siete décadas este suicidio colectivo de proporciones insospechadas...

Otra muestra de la evidente inteligencia nacional se pone de manifiesto desde que Hernán Cortés hizo saber a través de sus famosas Cartas de Relación enviadas a Carlos V, el emperador español, que en la Nueva España, recién invadida y conquistada, podían contarse 39 ríos navegables, como los que después fueron conocidos como el río de la Piedad o el de Churubusco o el Magdalena o el San Joaquín, entre otros tantos más. Por si la anterior riqueza hidráulica fuera insuficiente, todavía reveló que la Gran Tenochtitlan estaba rodeada de tres gigantescos espejos de agua: obviamente el de Texcoco, sin olvidar el de Chalco, ni mucho menos el de Xochimilco.
¿En qué convirtió la “Inteligencia Nacional” esos 39 ríos navegables y esos enormes espejos de agua, de 1521 a nuestros días? Muy sencillo: los ríos los convertimos en caños y secamos los lagos, salvo un par de gotas hediondas que todavía subsisten del otrora magnífico lago de Xochimilco, que inmortalizaran poetas, escritores, músicos y pintores. No, no sólo continuamos construyendo irresponsablemente sobre un lago en una zona altamente sísmica, sino que sobre esta superficie inestable llegamos a construir la ciudad más poblada del planeta. Acto seguido le extrajimos el agua, secamos los lagos y convertimos los ríos en caños mientras cantábamos felices sentados sobre la rama de un árbol que serruchábamos gozosos... ¿Qué sigue...? ¿La sequía...?