Historia de México

martes, 24 de enero de 2012

México economía 2012

LA JORNADA. 24 de Enero de 2012

■ Persiste elevada pobreza, con ingresos por hogar muy por debajo de otros países

México, “muy desigual” en salarios y distribución de la riqueza: OCDE

■ Cada vez se hace más grande la brecha que separa los sueldos más altos de los más bajos

■ El fenómeno es uno de los principales riesgos para la prosperidad y seguridad del futuro, dice



NOTIMEX Y DE LA REDACCIÓN

México fue catalogado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) entre las naciones con mayor desigualdad en salarios y distribución de la riqueza, por lo cual por tercera ocasión el organismo lo clasificó como “muy desigual”, además de que lo ubicó con una baja base fiscal.

Los países que se encuentran en el mismo renglón que México son Chile, Israel, Portugal, Turquía y Estados Unidos. Ese grupo es considerado además con alta tasa de pobreza, con un ingreso disponible por hogar que se ubica muy por debajo de los otros integrantes de la OCDE.

El reporte Reduciendo la inequidad en ingreso mientras se propicia el crecimiento económico: ¿puede hacerse?, clasifica a sus socios en cinco categorías según su grado de inequidad.

La calificación anterior a la de ayer fue en mayo de 2011, cuando la OCDE señaló que México ocupaba el segundo puesto entre los países de la organización en los que la brecha entre los salarios bajos y altos se amplía cada vez más.

En mayo de 2011, por ejemplo, señaló que la desigualdad entre los salarios de quienes más ganan y los que perciben el salario mínimo cada vez se hace más grande, situación que se ha agravado desde 1985.

Señaló que uno de los factores que influyen en tener ingresos y distribución altamente desiguales es la elevada tasa de desempleo, mitigada por la ocupación en la informalidad o por cuenta propia.

Para la OCDE, Suiza, Islandia, Suecia, Dinamarca y Noruega, donde el sistema fiscal es eficiente, son los de menor desigualdad en salarios y empleo.

Otros con mayor eficiencia en el manejo de impuestos son catalogados en un segundo grupo, donde se encuentran Bélgica, Estonia, Finlandia, República Checa, Francia, Italia, Eslovaquia y Eslovenia, pese a su diferencia salarial y sus índices de desempleo.

También ubica con desigualdad salarial a Austria, Alemania, Grecia, Hungría, Luxemburgo y Polonia, donde la brecha salarial entre pobres y ricos es menor. Con un fenómeno de desempleo y subempleo similar al de los países en desarrollo, que padecen alto índice de informalidad, ubica a Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Reino Unido y Países Bajos, aunque cuentan con un ingreso con ciertas garantías en el hogar que no los lleva a la pobreza.

Los países deben luchar contra la creciente desigualdad, con políticas que de forma simultánea reduzcan la brecha de ingresos entre ricos y pobres, mientras se estimula el crecimiento económico, añadió la OCDE.

Una nueva investigación del organismo demuestra cómo las reformas del mercado laboral, los impuestos y los sistemas de transferencias y la educación de alta calidad pueden producir un doble dividendo: aumentar el producto interno bruto mientras se reduce la desigualdad del ingreso. “La creciente desigualdad es uno de los principales riesgos para la prosperidad y seguridad de nuestro futuro”, señaló el economista en jefe del organismo, Pier Carlo Padoan.

“El principal desafío al que ahora se enfrentan los gobiernos es la implementación de reformas que rencaminen el crecimiento, pongan a trabajar a la gente y reduzcan la acentuada brecha de ingresos”, sostuvo.

Una prioridad debe ser la reducción o eliminación de las exenciones impositivas, que benefician principalmente a los ricos, lo que crearía un espacio para las reducciones favorables al crecimiento en tasas impositivas marginales para todos los contribuyentes, explicó.

domingo, 22 de enero de 2012

Noticia:Mexico y la democracia

LA JORNADA. 22 de Enero de 2012

Rolando Cordera Campos

¡Es la democracia!.. y el capitalismo

La fiebre de austeridad que se ha apoderado de Europa amenaza con llevar al viejo continente a un hoyo de recesión que no hará sino ahondar la crisis de la deuda y agravar el drama social que aqueja, aunque desigualmente, a toda la unión. Habrá tiempo, pero no mucha calma, para entender el porqué de este peso enorme que la “ideología del tendero” ha alcanzado sobre las ideas y las prácticas de los estados europeos, así como sobre muchos de los círculos de la sociedad donde se gesta el lenguaje de la política y de la cultura, o se deciden los usos del excedente y la riqueza acumulada.

La perspectiva de una larga temporada de letargo económico y aun de estancamiento no sólo es cultivada por quienes ven en la crisis el prólogo del derrumbe del capitalismo. Una y otra vez, desde la OCDE, el Banco Mundial e incluso el FMI, recientemente la ONU, se advierte sobre esta posibilidad y se recomienda prudencia, pero no sobre el gasto, sino sobre la intensidad y magnitud de los recortes.

La política queda marcada por las dislocaciones sociales propiciadas por la crisis, frente a las cuales se emiten las más estrafalarias consejas sobre la “jibarización” del Estado y la emasculación de la protección social para “adelgazar” el Estado de bienestar, que ha resultado el villano para todas las estaciones. Consecuentemente, se insiste en las virtudes de la autoridad y su eficacia por encima de la libertad y el pluralismo, condiciones insustituibles de la democracia.

Así, el malestar en la democracia puede saltar en cualquier momento a ser un malestar con la democracia, como lo advirtiera hace tiempo el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su estudio sobre la democracia y el desarrollo en América Latina. La vieja y sabia Europa se tropicaliza, mientras la otrora pujante América se debate entre la derechización salvaje y el cálculo pusilánime de sus elites democráticas.

Exagerar el peso de la deuda es deporte preferido de los rentistas y especuladores que viven de ella, del mismo modo en que quienes proponen la austeridad son precisamente los que por su riqueza no tienen de qué preocuparse. Salvo en el caso de una hecatombe que llevara a los gobiernos, de todo signo, a incurrir en una moratoria o en una renegociación de las deudas públicas, concentradas en los bancos privados o en las manos de la minoría “ociosa” que ha producido el nuevo capitalismo financiero.

Con desparpajo, en Estados Unidos se habla de una guerra de clases, y crece el número de los que ven en la desigualdad el eje del descontento con la economía y la política que condensaran los ocupantes de Wall Street hace unos meses. Pero tal vez vaya a ser de nuevo en Europa donde vaya a desplegarse una versión mayor y peligrosa de esta contienda distributiva.

Contrariamente a como se vive la crisis en nuestro país, donde priva una aberrante “cultura de los satisfechos”, en el hemisferio avanzado y rico del planeta se le ve como un horizonte ominoso, en cuyos extremos se avizoran cambios regresivos enormes. Caídas irrecuperables en el ingreso y la riqueza de los hogares medios y bajos, endeudamientos impagables de los graduados universitarios, recortes injustificables a los servicios que antaño se concebían para “todos y por todos”, encogimiento de los reflejos fundamentales de las economías y las sociedades para crecer con equidad, en fin, abatimiento de los valores modernos de la solidaridad y de la libertad, son todos estos vectores que llevan a muchos a pensar que esta crisis es acarreada, de nuevo, por jinetes apocalípticos que tienen como enemigo común a la democracia, erigida como forma civilizatoria en los años que siguieron a la catástrofe humana que fue la Segunda Guerra.

Pensar a la democracia en peligro era tarea incómoda hasta hace poco, cuando se vivían los efectos y las supuestas maravillas del boom globalizador. Hoy es obligado hacerlo, porque en sus mil y una circunvoluciones el capitalismo nos obliga a preguntarnos si no hay una profunda disonancia entre sus criterios fundamentales de competencia y maximización y los valores y promesas de una libertad basada en la cohesión social y la garantía de derechos fundamentales.

Como escribiera Bobbio: “Es preciso reconocer, sinceramente, que hasta ahora no se ha visto en el escenario de la historia otra democracia que no sea la conjugada con la sociedad de mercado. Pero comenzamos a darnos cuenta de que el abrazo del sistema político democrático con el sistema económico capitalista es, al mismo tiempo, vital y mortal; o mejor dicho, es mortal además de vital”.

Lo que está en juego es, sin duda, la democracia. Pero también el capitalismo, cuya reforma a fondo se ha vuelto crucial porque como está no puede ser sino letal.


La pobreza de los mexicanos

LA JORNADA. 22 de Enero de 2012

■ Por día, el consumo potencial de maíz puede ser de sólo medio kilo, revela estudio del Tec

El poder adquisitivo de 26.5 millones de mexicanos, menor al de los años 70


SUSANA GONZÁLEZ G.

El salario mínimo actual equivale a la tercera parte de lo que constituía en la década de los 70, por lo que los 26.5 millones de mexicanos que perciben como máximo tres minisueldos tienen un poder adquisitivo inferior al de entonces, denunció el Centro de Investigación Económica y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey campus estado de México.

“Todavía más preocupante es que México no cuenta con la capacidad productiva para satisfacer la demanda de alimentos. Si se supone que toda la producción de maíz blanco (21.6 millones de toneladas en 2008) se utiliza para la alimentación de los 113 millones de mexicanos, ello implicaría que por día el consumo potencial sería de sólo medio kilo por persona. Una situación menos favorable se tiene para los casos del trigo y el arroz; en el primer caso sería de 42 gramos y en el segundo de sólo cinco”, indicó en un análisis sobre alimentación.

Advirtió que la dependencia alimentaria ha hecho que México sufra más los embates de la volatilidad de los precios internacionales, con lo que el aumento al salario mínimo queda superado por la inflación. Diez por ciento de la población de menores ingresos, recordó, destina más de la mitad de sus ingresos al consumo de alimentos y bebidas, por lo que su encarecimiento, combinado con su pobre incremento salarial, representa un duro golpe a su bienestar y “este simple hecho sintetiza lo socialmente inviable de seguir manteniendo una política económica de control inflacionario en función de los salarios”.

El CIEN explicó que el hecho de que los mexicanos no estén en capacidad de comer adecuadamente se debe a problemas estructurales de demanda, oferta y precios. No sólo obedece al “limitado ingreso económico de los trabajadores, sino también a que la nación no es autosuficiente en lo más básico para el sustento de cualquier ser humano”, y ello la hace dependiente de la importación de alimentos.

Bajo el supuesto de que toda la producción nacional de alimentos está destinada al consumo humano y sin tomar en cuenta los que se desperdician, exportan o destinan a otros fines, como producción industrial, el CIEN calculó el consumo promedio pér capita de granos básicos, verduras, carne, leche, pollo y carne en distintos años para determinar el avance o retroceso registrado en México.

sábado, 21 de enero de 2012

Noticia sobre crisis agrícola

LA JORNADA. 21 de Enero de 2012

Crisis agrícola en México podría detonar una “primavera árabe


■ “Perverso juego de cifras” de dependencias federales; posible estallido social

■ Organizaciones campesinas piden no politizar el conflicto del campo

ARIANE DÍAZ, ROSA ELVIRA VARGAS Y ÁNGEL BOLAÑOS

Dirigentes de organizaciones campesinas acusaron al gobierno de Felipe Calderón de mentir sobre la efectividad de las acciones para mitigar los efectos de la sequía, y advirtieron que de no convocar a todos los actores a pactar acciones que garanticen una producción suficiente para el próximo ciclo agrícola, habrá estallidos sociales en el país.

A nombre del Consejo Nacional de Organismos Rurales y Pesqueros (Conorp), que agrupa a 14 confederaciones y organizaciones del campo, Federico Ovalle, sostuvo que más allá del “juego perverso de cifras” de la Comisión Nacional del Agua y las secretarías de Agricultura y Desarrollo Social, que aseguran que sí hay recursos para atender la emergencia climática, la realidad “nos alcanza y podríamos tener una primavera árabe, caracterizada por la inconformidad social”.

Por separado, el dirigente de la Confederación Nacional Campesina, Gerardo Sánchez, acusó también al presidente Felipe Calderón de mentir y denunció que frente a la crisis agroalimentaria del país “hay una enorme diferencia” entre lo que dice el gobierno federal y lo que realmente sucede en cada una de las entidades.

“Yo no le creo al Presidente. Él dijo que debían aplicarse los recursos del Fonden no sólo para siniestros climatológicos, sino para la sequía, y lamentablemente la semana pasada durante la comparecencia de los secretarios de Hacienda y de Agricultura (ante legisladores) ni siquiera se habían hecho las modificaciones a las reglas de operación, y eso que es la voluntad del Ejecutivo”.

A su vez, Ovalle, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, dio a conocer ayer que la marcha anunciada para el 31 de enero, del Ángel de la Independencia al Zócalo, lleva como eje central la demanda de un acuerdo para atender la grave situación y que se declare emergencia nacional.

En el documento, los integrantes de Conorp proponen usar de manera urgente los recursos del Programa Especial Concurrente, concretamente los 38 mil 300 millones de pesos del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA).

Max Correa, de la Central Campesina Cardenista, consideró “corta” la propuesta del PRI en el Congreso para reasignar 15 mil millones de pesos y señaló a ese partido como corresponsable de la actual catástrofe que padece el agro mexicano.

Ambos dirigentes sociales puntualizaron que no se debe olvidar que la marcha anual convocada para fin de mes “tiene raíz campesina” por lo que “no debe politizarse” por intereses electorales.

Por su parte, el líder de la CNC dijo que exigirán a Calderón que modifique el Programa Económico para el Campo (PEC) y por medio de recortes a los programas sociales 70 y Más y Seguro Popular se destinen 15 mil millones de pesos adicionales al agro.

Entrevistado en el marco de la sesión de la Comisión Política Permanente del PRI, confirmó la participación de agricultores de la CNC en la marcha que partió de Chihuahua hacia el Distrito Federal para denunciar las condiciones del campo y en la movilización del próximo día 31.
Piden intervención de Ebrard
Integrantes de la caravana contra el hambre, la sequía y la carestía, que salió de Chihuahua el domingo pasado, instalarán el lunes frente a la Secretaría de Gobernación el plantón de los indignados del campo; el grupo solicitó al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, ser interlocutor con las autoridades federales, con el fin de establecer una mesa de diálogo que impulse la construcción de acuerdos para atender los graves efectos del cambio climático.

En entrevista, luego de reunirse con el secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, el dirigente de El Barzón en Chihuahua, Martín Solís, informó que la caravana llegará a la ciudad de México el domingo a las 14 horas e instalará un campamento en la Plaza de la República. Ese mismo día se movilizarán, harán una marcha al Zócalo y regresarán luego al Monumento a la Revolución, de donde saldrán al día siguiente rumbo a la Secretaría de Gobernación.

miércoles, 11 de enero de 2012

Noticia: educacion 2012

LA JORNADA. 11 de Enero de 2012

■ Endeudarse no es la mejor opción: Yoloxóchitl Bustamante

Pretende el gobierno privatizar la educación superior: rectores


■ Es “todo un logro”, asegura el presidente de la FIMPES


LAURA POY SOLANO

Ante la crisis provocada en diversas naciones por el pago de los llamados créditos académicos para cursar estudios de licenciatura o posgrado en universidades particulares, como ocurre en Estados Unidos, Chile y Colombia, “no es la mejor decisión pedir a los jóvenes y sus familias que se endeuden”, afirmaron rectores de instituciones públicas de educación superior y advirtieron que sin ninguna garantía de empleo al concluir sus estudios, optar por un crédito “es un riesgo que debe ser analizado detenidamente”.

Tras el anuncio de la puesta en marcha del Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior (PNFE), con el que se busca destinar 2 mil 500 millones de pesos para créditos educativos en instituciones particulares, afirmaron que se trata de una estrategia orientada a privatizar la formación universitaria en beneficio de los grupos bancarios y crediticios.

Yoloxóchitl Bustamante Díez, directora general del Instituto Politécnico Nacional, indicó que con la decisión del gobierno federal “entramos en un modelo que favorece la educación privada, cuando lo que tendríamos que hacer es reforzar la pública”.

Además, sin la garantía de que un estudiante tendrá empleo al concluir su formación, es un “riesgo aceptar un crédito. Deben tener una buena formación financiera para medir las consecuencias y decidir sensatamente si les conviene”.

Desafortunadamente, agregó, no se han adoptado medidas para incrementar la matrícula y se argumenta que si hay lugares en las universidades privadas, “los estudiantes tomen los créditos para entrar. Me parece que no es la mejor opción, porque lo más fácil es obtener el crédito, pero el problema es que los estudiantes pasan mucho tiempo comprometidos para pagar esos préstamos, porque las escuelas privadas demandan cantidades fuertes”.

Fernando Bilbao, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), aseguró que se trata de una estrategia del gobierno federal para “dar una alternativa al problema de la cobertura, pero al final se fortalece la privatización de la educación”.

Es “incomprensible” que se otorguen apoyos a las universidades privadas cuando las públicas enfrentan déficit financieros que, como en el caso de la UAEM, con una inversión adicional de sólo 200 millones de pesos “podríamos salir adelante, pero esos recursos no nos llegan y seguimos sin poder alcanzar las metas de crecimiento”.

Consideró que también es injustificable que cuando los modelos de crédito han fallado en otras regiones de América Latina, como en Chile y Colombia, donde los propios rectores exigen otras alternativas, “aquí se apoye la entrega de créditos académicos, pues uno por ciento de las universidades privadas tienen ciento por ciento de sus programas académicos reconocidos por su calidad, en contraste con el esfuerzo que realizan las públicas”.

René Asomoza Palacios, director general del Centro de Investigacion y de Estudios Avanzados del IPN, consideró que cualquier esfuerzo en favor de la educación es positivo, pero “falta hacer muchas cosas en las instituciones públicas, como destinar más recursos a la investigación y creación de plazas para nuestros egresados de doctorado”.

Ángel Cano Garza, rector de la Universidad Latina y presidente de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), consideró que quienes se vean “beneficiados” con los créditos académicos, cuyo monto puede alcanzar 215 mil pesos para licenciatura y 280 mil para posgrado, y no realicen los pagos correspondientes, “entrarán al Buró de Crédito y tendrán problemas que ya conocemos cuando uno se ve inmerso en una deuda”.

Dijo que el programa es “todo un logro” para las instituciones privadas y que en la primera etapa se buscará consolidar los créditos en 21 universidades particulares, sobre todo en “aquellas que cuentan con la mayor matrícula”, pues el préstamo “no es a fondo perdido; quienes lo reciben están sujetos a los requerimientos y obligaciones de un préstamo bancario”.

Cano Garza explicó que el PNFE depende de los recursos presupuestales de los próximos años y anunció que el programa será “prioridad” en la agenda con los candidatos a la Presidencia de la República, con quienes la FIMPES buscará reunirse en los próximos meses.

domingo, 8 de enero de 2012

Perspectivas 2012

LA JORNADA. 8 de Enero de 2012

Guillermo Almeyra

2012: perspectivas negras... también rosas y hasta rojas


Ya acabó un año terrible. Sin embargo, siguen en pie todas as tendencias desastrosas suque amenazan con perpetuarse y agravarse, en particular en Europa pero también en América Latina. Sin embargo, hay algunas débiles lucecitas que hacen menos lúgubre el panorama.
Por ejemplo, la gran resistencia de los trabajadores griegos ha llegado ya a la ocupación de fábricas y comienza a contar con el respaldo de otros movimientos obreros, con larga tradición combativa, como el belga valón; en Francia, Sarkozy será seguramente derrotado, en Italia empiezan a moverse los jóvenes y los metalúrgicos desplazando el terreno de lucha desde el marasmo parlamentario hasta la ocupación de calles y escuelas, mientras en España, frente a la feroz ofensiva patronal-gubernamental, los “indignados” ya no serán la excepción en el campo de la resistencia social como lo muestra la evolución política del País Vasco. Es cierto que los sindicatos están debilitados y forman parte del establishment, pero tienden a ser superados por luchas y formas más democráticas y activas, como los nacientes comités o consejos de empresas, que tienen programas más radicales. Es cierto que la crisis desarrolla también tendencias racistas, xenófobas y alas fascistizantes de la burguesía pero, por primera vez en décadas, tiende a unir a los obreros nativos golpeados por la desocupación y la pérdida de derechos con los inmigrantes, que son las principales víctimas. De modo que la ruptura y fragmentación de la unidad de los trabajadores que durante tanto tiempo permitió las maniobras de los patrones, de los burócratas sindicales y de los demagogos “apolíticos” en la derecha, subsiste aún, pero la situación es otra en el campo de las luchas y de la subjetividad que éstas cambian. En las elecciones en Francia crecerá sin duda el voto color negro del racista del Frente Nacional, pero probablemente ganará el rosa de los socialistas, entre los cuales se desarrollan, en la izquierda, tendencias “rojas” (o rosa intenso, al menos). Y los conflictos con la derecha social se resolverán cada vez más en las calles.
Al mismo tiempo, aunque hay una muy ligera recuperación de la economía estadunidense, la crisis económica no ha sido superada y se suma a la crisis política, porque Obama pierde posiciones ante una derecha troglodita que se lanza contra todos los elementos de amortiguación del conflicto social. Los indignados estadunidenses, a diferencia de los de España, comienzan a unirse con los dos segmentos principales de los trabajadores: los inmigrados y lo que queda de los sindicatos, que luchan por no desaparecer. No pudiendo depender del seudoreformismo de Obama y del Partido Demócrata frente a la ofensiva económica del gran capital y la política de los republicanos, muchos de ellos avanzarán, como en todos los momentos de grandes crisis en la historia de Estados Unidos (1917, gran depresión, guerra de Vietnam), hacia la autoorganización politizándose en la lucha misma
En Rusia y en China, los dos grandes pulmones que consiguió el capitalismo después de 1989, se esbozan también grandes cambios. Putin, en efecto, ve crecer la oposición nacionalista del Partido Comunista y también una oposición democrática de los intelectuales, y en China las huelgas en 2011 llegaron a 180 mil y hasta hubo sublevaciones de ciudades, como la de Wuhan, que obligaron a las autoridades a retroceder, a salvaguardar en parte la ocupación y el ambiente y a aumentar los salarios (reduciendo así la competitividad de la industria de exportación china). La nueva dirección resultante del próximo congreso del partido china deberá, a la vez, conducir la economía hacia un enfriamiento que, sin embargo, permita absorber el desempleo agrícola y en la industria para la exportación, y hacia una ampliación del mercado interno que no eleve demasiado los precios de las mercancías que ofrecen. Al mismo tiempo, tendrá que conceder márgenes a las exigencias de democratización mientras sigue sosteniendo, en cambio, a la monarquía hereditaria “comunista” de Corea del Norte, con todo el desprestigio que esto le acarrea. En efecto, no puede permitir el derrumbe de ese régimen pues llevaría a la incorporación de Corea del Norte a la del Sur y, por consiguiente, Beijing tendría bases estadunidenses en su frontera, pero tampoco puede identificarse con esa dictadura anacrónica. Por último, la revolución democrática que sacude el mundo árabe sigue en marcha y se profundizará.
En cuanto a Cuba, busca dividir a sus enemigos y recibe al pastor alemán “olvidando” que el anterior, Karol Wojtyla, fue a Nicaragua para acabar con el sandinismo y que el actual va a Cuba para poner a la Iglesia católica en vez del Departamento de Estado como eje de la oposición restauradora del capitalismo. Por otra parte, la crisis estrecha violentamente los márgenes de maniobra del neodesarrollismo extractivista de los gobiernos “progresistas”. Los gobiernos boliviano, peruano, ecuatoriano, argentino encuentran gran resistencia popular cuando emprenden sus megaproyectos con las transnacionales mineras canadienses y estadunidenses (y hasta chinas) a costa del agua y del territorio de los pobladores. No pueden tampoco seguir subsidiando los servicios (luz, gas, transporte, agua) y los consumos de la mayoría de la población y, al mismo tiempo, al gran capital. Deben optar entre una reforma agraria o la exportación de soya para forrajes o entre más derechos democráticos y nuevas leyes represivas (como la ley antiterrorista en Argentina). La crisis hace crujir todas las viejas políticas y los equilibrios y agudizará la lucha de clases. El gran capital bancario y trasnacional está cada vez más fuerte pero no tiene base política popular. ¿Intentará volver a la fase de los golpes de Estado aunque no tenga ya losmedios de antes? ¿O tratará de crear un bloque con los gobiernos “progresistas” contra los trabajadores al estilo de los gobiernos de la socialdemocracia europea? Eso lo resolverá la lucha que marcará los próximos meses.

El año 2012

LA JORNADA. 8 de Enero de 2012

Rolando Cordera Campos

El peligroso 2012


El mundo vivirá este año una temible paradoja, nos advierte el Financial Times: mientras más cooperación global se requiere para encarar una crisis que parece interminable, menos podrán los liderazgos satisfacerla. Podríamos agregar: mientras más reclaman protección y ayuda las ciudadanías, menos se atreven los gobiernos a ofrecerlas sin imponer incrementos en los costos internos, políticos y sociales, mediante más recortes y más impuestos.
Así, de Beijing a Washington pasando por Berlín y París, con alguna parada en Moscú, el planeta se acerca a momentos decisivos en los que las secuelas de las crisis financiera y económica desatadas en 2008 podrían devenir crisis políticas de grandes proporciones, cuyo despliegue e inciertas implicaciones no harían sino potenciar los daños provocados por los derrumbes de hace más de dos años. La distancia entre la imagen de neutralidad y soberanía del Estado y sus prácticas, dominadas por los mercados financieros y sus intereses enfeudados, se hará más grande y la brecha social más honda.
En la misma perspectiva, como lo comentara Adolfo Sánchez Rebolledo el jueves, Dominic Sandbrook se pregunta en el Daily Mail londinense si no se acerca el mundo al espectro de 1932 y si no resurgirá el fascismo en 2012. Por su lado, si bien puede decirse que técnicamente Estados Unidos abandonó la recesión del 2009, lo cierto es que ese país vive una abierta crisis de desempleo que el cerco republicano sobre Obama y las finanzas del Estado no ha hecho sino agravar. Ahí también puede haber no sólo violencia sino sangre, mientras el encono mayoritario se acentúa con la falta de empleo y el desamparo, y la riqueza se concentra.
Los días que vienen recordarán a muchos la dura década de los años setenta del siglo pasado, cuando el mundo avanzado encaró el estancamiento con inflación y los primeros shocks petroleros. Fue entonces cuando emergió la revolución neoliberal liderada por unos conservadores que no querían conservar nada del gran pacto social de la posguerra, y el mundo se enfiló a una globalización que no quería reconocer frontera alguna.
Hoy, topamos con los nuevos muros de una política democrática renuente a abrir senderos de cooperación y solidaridad y es por eso que hay que ver más atrás de aquel turbulento decenio. Puede sonar exagerado, pero no sobra atender al llamado reflexivo que desde las muy encontradas trincheras británicas se nos hace: lo que está en juego no es el ajuste, por más necesario que sea o les parezca a unas elites obsesionadas con el equilibrio fiscal y el pago de una deuda cuya magnitud en gran medida se explica por su desenfreno, sino la estabilidad del sistema político que emergiera con los grandes cambios mundiales de fin de siglo y no ha podido digerir el desafío que la globalización lanza a la democracia y el desarrollo. Poco ofrece hoy el G20, cuyos titubeos se han vuelto rutina con sabor a nada, como lo sugiriese Jorge Eduardo Navarrete en estas páginas.
Si el más audaz experimento de globalización “buena” hace agua por todos lados, del Atlántico al Cáucaso, ¿Qué podemos decir, que se obstina en presumir tontamente de un blindaje que todos saben puede probarse incapaz de resistir los choques y reverberaciones que produzcan los epicentros ampliados del mundo rico?.
Lo peor es insistir en el mito de un desacoplamiento que incluso en Asia y en particular en China se prueba cada día más inalcanzable. Atenerse a las ganancias de exportación que determinan las demandas de materias primas o de bienes intermedios y finales ligados al consumo de las capas medias de los países desarrollados, puede de repente revelarse como una nueva “pesadilla de Prebisch”, quien advirtió en su tiempo sobre la vulnerabilidad estructural de formas de crecimiento económico de ese estilo.
Sin embargo, la vocación al autoengaño ha reaparecido en América Latina y, de seguir las cosas como van, nuestras pretenciosas democracias pueden toparse pronto con nuevos sobresaltos provenientes de la economía global: nos pondríamos así al día en cuanto a las paradojas y crueldades de una globalización sin orden ni concierto.
Por otro lado, ha sido en esos centros acorralados por la crisis donde se ha detectado lo que podría convertirse en el hilo de Ariadna para salir del laberinto. ¡Es en la desigualdad!, han gritado y argumentado los indignados, donde está el huevo de la serpiente que amenaza al mundo de hoy, global y ambicioso, con grandes destrezas y conocimientos acumulados y en gestación; pero, a la vez, profundamente injusto y organizado en Estados asediados por sus propios fantasmas y, por ello, indispuestos para encabezar los cambios de estructura y cultura indispensables para redescubrir las bases de una política democrática que, en más de un sentido, debe entenderse como planetaria.
Convertir el célebre “99%” de los ocupantes de Wall Street en un contingente capaz de superar las inclinaciones y convocatorias a la violencia que se oyen por doquier, podría ser el paso inicial de una nueva política de paz y reconstrucción, sin tener que pasar por una guerra suicida, como ocurrió en la primera mitad del siglo XX.
Pero la dificultad y el peligro están por delante. Y nada lejos.