Historia de México

domingo, 29 de enero de 2012

Noticia sobre la crisis del capitalismo

LA JORNADA. 29 de Enero de 2012

Juan Somavia*

Crisis del capitalismo y desigualdad

El capitalismo ha atravesado otras crisis de legitimidad antes, pero ésta no tiene precedentes. Las causas son complejas, pero el resultado es simple: la desigualdad es enorme y va en aumento. Hoy en día, 61 millones de personas poseen una riqueza equivalente a lo que logran reunir 3 mil 500 millones de personas.

Las perspectivas macroeconómicas siguen deteriorándose. De acuerdo con el informe Tendencias Mundiales del Empleo 2012 de la OIT, uno de cada tres trabajadores –unos mil 100 millones de personas– está desempleado o vive en la pobreza. Al ritmo actual, serán necesarios 88 años para erradicar la pobreza extrema. A lo largo de la próxima década, necesitamos crear 600 millones de empleos: 200 millones para los desempleados de hoy y otros 400 para aquellos que entrarán en el mercado laboral.

Dada esta situación, no sorprende que el informe Riesgos Globales 2012 del Foro Económico Mundial (FEM) señalara la grave disparidad de ingresos y el alto desempleo, en particular entre los jóvenes, como los riesgos más probables de los próximos años a nivel mundial. En demasiados lugares la confianza de la gente en el futuro se está desvaneciendo.

Es evidente que esto no puede continuar. No podemos limitarnos a hacer pequeños ajustes. La recuperación después de la crisis 2008/9 fue efímera porque prevaleció la ‘solución de urgencia’. Sólo un nuevo paradigma logrará cambiar el rumbo: crear lazos entre la gente, la economía y la sociedad.

Creo que es urgente desarrollar un modelo más efectivo para lograr un crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado que beneficie a las personas.

Primero debemos reconsiderar cómo medimos el crecimiento, más allá de los cambios porcentuales en el PIB o del promedio del ingreso per cápita. El indicador del progreso debe medir las mejoras tangibles en las vidas de las personas.

Segundo, el pleno empleo, junto a la reducción de la inflación y la estabilidad financiera, debe ser un objetivo macroeconómico prioritario y un objetivo de la política de los bancos centrales, como en Estados Unidos y Argentina. Los países que invirtieron en creación de empleo (y en protección social) como una salida a la crisis de 2008 tuvieron mejores resultados que aquellos que dieron prioridad al salvamento de sus bancos.

Tercero, el sistema financiero debe estar al servicio de la economía productiva, no al revés. La distorsión de este concepto fundamental está en el corazón de la crisis actual. Sin embargo, los mercados están llevando la batuta de nuevo. Las operaciones arriesgadas e improductivas deben ser menos rentables para las instituciones financieras, y los contribuyentes no deberían absorber las pérdidas.

Cuarto, necesitamos fortalecer el marco para las inversiones productivas, incluso a través de una estrategia de crecimiento basada en los ingresos. Esto permitiría estimular la demanda mediante el consumo, y acumular ahorro para incentivar un crecimiento futuro, en vez de recurrir al endeudamiento.

Quinto, necesitamos protección social para los más vulnerables. En Brasil, la desigualdad de ingreso, medida según el coeficiente de Gini, está disminuyendo considerablemente gracias al mecanismo de transferencias monetarias condicionadas que proporciona apoyo a las familias pobres. Potenciar el empleo reduce la pobreza.

Sexto, tenemos que crear instituciones sólidas para facilitar la creación de nuevas empresas, incluso a través de asociaciones a largo plazo entre los bancos y las empresas. La promoción de trabajo decente y de los derechos laborales es parte del proceso.

En fin, necesitamos mayor coherencia entre políticas económicas y sociales para vincular las aspiraciones de justicia social de las personas con la gestión de una economía global sostenible. Pero los gobiernos no pueden cumplirla por sí solos. Necesitamos lo que la OIT denomina diálogo social.

Las empresas tienen un papel vital que desempeñar para que este cambio mundial sea posible. La mayor prioridad debe ser conferida a las pequeñas y medianas empresas, que son el motor del crecimiento.

Sobre todas las cosas, necesitamos ideas creativas e innovadoras para –finalmente– abordar de manera seria la dimensión social de la globalización.

*Juan Somavia es el director general de la Organización Internacional del Trabajo

sábado, 28 de enero de 2012

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Noticia sobre la industria ganadera y sus consecuencias

LA JORNADA. 28 de Enero de 2012

Silvia Ribeiro

Industria animal: terminando los mitos

El aumento del consumo de carne se presenta a menudo como un índice de desarrollo, como sinónimo de mejor dieta. Sin embargo, las cifras de hambre en el mundo indican que en paralelo al aumento global de producción industrial de carnes, aumentó el número de hambrientos a más de 925 millones de personas, mientras otros mil millones padecen malnutrición y otros mil millones son obesos.

Tal como sucede con la agricultura industrial, el volumen de producción no tiene nada que ver con que llegue a los que necesitan alimentos. La cría industrial e intensiva de animales está controlada por oligopolios trasnacionales, que venden a quienes puedan pagar, mientras sus métodos de cría y ocupación de tierras y aguas, desplazan a la producción de pequeña escala, basada en la diversidad y que realmente llega a los que necesitan alimento.

Desde la industria de la genética animal (que define qué especies y razas llegarán al consumo) pasando por la producción de piensos y forrajes, hasta la cría y los productos derivados, es una industria concentrada en pocas transnacionales. Solamente unas 4-5 empresas dominan el sector de genética animal (Hendrix Genetics, Tyson, Genus, Erich Wesjohann Group). Seleccionan aves, toros y cerdos hasta provocar una increíble uniformidad de razas, e incluso de individuos en el mercado global (ya que un gallo o un toro pueden ser origen de millones de individuos, haciéndolos uniformes y más vulnerables a epidemias). Las 10 mayores empresas de forrajes, entre ellas Cargill, Tyson, Purina, Brasil Foods (fusión Sadia y Perdigão) y otras asiáticas, dominan 52 por ciento del mercado global. Definen qué se usará para forraje, manipulando por ejemplo para que todo ganado del planeta “deba” comer maíz y soya, gran negocio para las cerealeras y para Monsanto, Syngenta y otros productores de transgénicos y venenos. La producción y distribución de cárnicos también está en manos de pocas empresas, incluyendo varias de los eslabones anteriores.

En realidad, la cría industrial de animales no reduce sino que produce hambre, ya que al menos una tercera parte de las tierras de cultivo del mundo y más de 40 por ciento de la producción de cereales va para forrajes que abastecen esa industria. Si se destinaran directamente a seres humanos, se cubrirían las necesidades calóricas de 3 mil 500 millones de personas, la mitad de los habitantes planeta.

Además la cría industrial de animales es uno de los factores más pesados de cambio climático: incluyendo transversalmente todos los procesos relacionados y productos derivados, es responsable de un exorbitante 51 por ciento de emisiones de gases de efecto invernadero. (R.Goodland y J Anhang, World Watch, 2009). Esta industria es también la principal generadora de nuevas enfermedades virales y bacterianas. Según la FAO, en los últimos 15 años, 75 por ciento de las enfermedades humanas epidémicas han sido de origen animal (como gripe aviar y gripe porcina) y 60 por ciento de los patógenos humanos son considerados zoonóticos (provienen de enfermedades animales que mutaron para infectar humanos).

Por si fuera poco, los grandes establecimientos de cría confinada crean problemas ambientales y de salud monstruosos: contaminan vastas áreas de suelos, aguas y aire mucho más allá de sus establecimientos. Esto motivó que muchas de estas sucias empresas se trasladaran de Estados Unidos a México y otras partes del sur global, buscando regulaciones ambientales y fiscalización más laxas.

Un caso que reúne todo lo aquí descrito es la producción de cerdos de Granjas Carroll (propiedad de Smithfield, la mayor productora de cerdos a nivel global), en el valle de Perote, Veracruz, donde se originó la gripe porcina y donde sus habitantes viven enfermos por la contaminación.

La demanda de forraje para la cría industrial de pollos, cerdos y ganados, es también lo que se oculta tras la justificación de que se debe importar y sembrar maíz transgénico en México. Según Ana de Ita, del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (Ceccam), en 2010 se produjeron en México 23.3 millones de toneladas de maíz y se importaron más de 8 millones. El consumo humano directo fue de 11.8 millones mientras el pecuario alcanzó 16 millones y cerca de 4 millones de toneladas fueron para otros usos industriales. Es decir, México produce el doble del maíz que necesita su población.

La producción pecuaria en México está dominada por empresas transnacionales, al igual que la mayoría de la provisión de forrajes, que proviene de trasnacionales como Cargill y ADM. Esta concentración trasnacional se exacerbó a partir del TLCAN, que desplazó la producción pecuaria pequeña, que permitía producir en forma descentralizada, con diversidad de forrajes locales, con mejor calidad, sin generar aberraciones ambientales, dando trabajo a mucha más gente y por tanto erradicando el hambre desde el origen: la marginación y falta de medios para producir.

Por tanto, es necesario terminar también con ese mito: México no necesita importar maíz, si se hace es para abastecer el negocio de unas trasnacionales comprando a otras trasnacionales. Que a su vez debilitan el mercado interno de producción de maíz y devastan los sistemas agrícolas campesinos, que se vuelven mucho más vulnerables frente al cambio climático, heladas y sequías. En lugar de todo esto, se debería apoyar la producción campesina y de pequeña escala, que sería mucho más sana para todos.

Datos del informe Quién controlará la economía verde, ETC Group, www.etcgroup.org/es/node/5298)

martes, 24 de enero de 2012

México economía 2012

LA JORNADA. 24 de Enero de 2012

■ Persiste elevada pobreza, con ingresos por hogar muy por debajo de otros países

México, “muy desigual” en salarios y distribución de la riqueza: OCDE

■ Cada vez se hace más grande la brecha que separa los sueldos más altos de los más bajos

■ El fenómeno es uno de los principales riesgos para la prosperidad y seguridad del futuro, dice



NOTIMEX Y DE LA REDACCIÓN

México fue catalogado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) entre las naciones con mayor desigualdad en salarios y distribución de la riqueza, por lo cual por tercera ocasión el organismo lo clasificó como “muy desigual”, además de que lo ubicó con una baja base fiscal.

Los países que se encuentran en el mismo renglón que México son Chile, Israel, Portugal, Turquía y Estados Unidos. Ese grupo es considerado además con alta tasa de pobreza, con un ingreso disponible por hogar que se ubica muy por debajo de los otros integrantes de la OCDE.

El reporte Reduciendo la inequidad en ingreso mientras se propicia el crecimiento económico: ¿puede hacerse?, clasifica a sus socios en cinco categorías según su grado de inequidad.

La calificación anterior a la de ayer fue en mayo de 2011, cuando la OCDE señaló que México ocupaba el segundo puesto entre los países de la organización en los que la brecha entre los salarios bajos y altos se amplía cada vez más.

En mayo de 2011, por ejemplo, señaló que la desigualdad entre los salarios de quienes más ganan y los que perciben el salario mínimo cada vez se hace más grande, situación que se ha agravado desde 1985.

Señaló que uno de los factores que influyen en tener ingresos y distribución altamente desiguales es la elevada tasa de desempleo, mitigada por la ocupación en la informalidad o por cuenta propia.

Para la OCDE, Suiza, Islandia, Suecia, Dinamarca y Noruega, donde el sistema fiscal es eficiente, son los de menor desigualdad en salarios y empleo.

Otros con mayor eficiencia en el manejo de impuestos son catalogados en un segundo grupo, donde se encuentran Bélgica, Estonia, Finlandia, República Checa, Francia, Italia, Eslovaquia y Eslovenia, pese a su diferencia salarial y sus índices de desempleo.

También ubica con desigualdad salarial a Austria, Alemania, Grecia, Hungría, Luxemburgo y Polonia, donde la brecha salarial entre pobres y ricos es menor. Con un fenómeno de desempleo y subempleo similar al de los países en desarrollo, que padecen alto índice de informalidad, ubica a Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Reino Unido y Países Bajos, aunque cuentan con un ingreso con ciertas garantías en el hogar que no los lleva a la pobreza.

Los países deben luchar contra la creciente desigualdad, con políticas que de forma simultánea reduzcan la brecha de ingresos entre ricos y pobres, mientras se estimula el crecimiento económico, añadió la OCDE.

Una nueva investigación del organismo demuestra cómo las reformas del mercado laboral, los impuestos y los sistemas de transferencias y la educación de alta calidad pueden producir un doble dividendo: aumentar el producto interno bruto mientras se reduce la desigualdad del ingreso. “La creciente desigualdad es uno de los principales riesgos para la prosperidad y seguridad de nuestro futuro”, señaló el economista en jefe del organismo, Pier Carlo Padoan.

“El principal desafío al que ahora se enfrentan los gobiernos es la implementación de reformas que rencaminen el crecimiento, pongan a trabajar a la gente y reduzcan la acentuada brecha de ingresos”, sostuvo.

Una prioridad debe ser la reducción o eliminación de las exenciones impositivas, que benefician principalmente a los ricos, lo que crearía un espacio para las reducciones favorables al crecimiento en tasas impositivas marginales para todos los contribuyentes, explicó.

domingo, 22 de enero de 2012

Noticia:Mexico y la democracia

LA JORNADA. 22 de Enero de 2012

Rolando Cordera Campos

¡Es la democracia!.. y el capitalismo

La fiebre de austeridad que se ha apoderado de Europa amenaza con llevar al viejo continente a un hoyo de recesión que no hará sino ahondar la crisis de la deuda y agravar el drama social que aqueja, aunque desigualmente, a toda la unión. Habrá tiempo, pero no mucha calma, para entender el porqué de este peso enorme que la “ideología del tendero” ha alcanzado sobre las ideas y las prácticas de los estados europeos, así como sobre muchos de los círculos de la sociedad donde se gesta el lenguaje de la política y de la cultura, o se deciden los usos del excedente y la riqueza acumulada.

La perspectiva de una larga temporada de letargo económico y aun de estancamiento no sólo es cultivada por quienes ven en la crisis el prólogo del derrumbe del capitalismo. Una y otra vez, desde la OCDE, el Banco Mundial e incluso el FMI, recientemente la ONU, se advierte sobre esta posibilidad y se recomienda prudencia, pero no sobre el gasto, sino sobre la intensidad y magnitud de los recortes.

La política queda marcada por las dislocaciones sociales propiciadas por la crisis, frente a las cuales se emiten las más estrafalarias consejas sobre la “jibarización” del Estado y la emasculación de la protección social para “adelgazar” el Estado de bienestar, que ha resultado el villano para todas las estaciones. Consecuentemente, se insiste en las virtudes de la autoridad y su eficacia por encima de la libertad y el pluralismo, condiciones insustituibles de la democracia.

Así, el malestar en la democracia puede saltar en cualquier momento a ser un malestar con la democracia, como lo advirtiera hace tiempo el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su estudio sobre la democracia y el desarrollo en América Latina. La vieja y sabia Europa se tropicaliza, mientras la otrora pujante América se debate entre la derechización salvaje y el cálculo pusilánime de sus elites democráticas.

Exagerar el peso de la deuda es deporte preferido de los rentistas y especuladores que viven de ella, del mismo modo en que quienes proponen la austeridad son precisamente los que por su riqueza no tienen de qué preocuparse. Salvo en el caso de una hecatombe que llevara a los gobiernos, de todo signo, a incurrir en una moratoria o en una renegociación de las deudas públicas, concentradas en los bancos privados o en las manos de la minoría “ociosa” que ha producido el nuevo capitalismo financiero.

Con desparpajo, en Estados Unidos se habla de una guerra de clases, y crece el número de los que ven en la desigualdad el eje del descontento con la economía y la política que condensaran los ocupantes de Wall Street hace unos meses. Pero tal vez vaya a ser de nuevo en Europa donde vaya a desplegarse una versión mayor y peligrosa de esta contienda distributiva.

Contrariamente a como se vive la crisis en nuestro país, donde priva una aberrante “cultura de los satisfechos”, en el hemisferio avanzado y rico del planeta se le ve como un horizonte ominoso, en cuyos extremos se avizoran cambios regresivos enormes. Caídas irrecuperables en el ingreso y la riqueza de los hogares medios y bajos, endeudamientos impagables de los graduados universitarios, recortes injustificables a los servicios que antaño se concebían para “todos y por todos”, encogimiento de los reflejos fundamentales de las economías y las sociedades para crecer con equidad, en fin, abatimiento de los valores modernos de la solidaridad y de la libertad, son todos estos vectores que llevan a muchos a pensar que esta crisis es acarreada, de nuevo, por jinetes apocalípticos que tienen como enemigo común a la democracia, erigida como forma civilizatoria en los años que siguieron a la catástrofe humana que fue la Segunda Guerra.

Pensar a la democracia en peligro era tarea incómoda hasta hace poco, cuando se vivían los efectos y las supuestas maravillas del boom globalizador. Hoy es obligado hacerlo, porque en sus mil y una circunvoluciones el capitalismo nos obliga a preguntarnos si no hay una profunda disonancia entre sus criterios fundamentales de competencia y maximización y los valores y promesas de una libertad basada en la cohesión social y la garantía de derechos fundamentales.

Como escribiera Bobbio: “Es preciso reconocer, sinceramente, que hasta ahora no se ha visto en el escenario de la historia otra democracia que no sea la conjugada con la sociedad de mercado. Pero comenzamos a darnos cuenta de que el abrazo del sistema político democrático con el sistema económico capitalista es, al mismo tiempo, vital y mortal; o mejor dicho, es mortal además de vital”.

Lo que está en juego es, sin duda, la democracia. Pero también el capitalismo, cuya reforma a fondo se ha vuelto crucial porque como está no puede ser sino letal.


La pobreza de los mexicanos

LA JORNADA. 22 de Enero de 2012

■ Por día, el consumo potencial de maíz puede ser de sólo medio kilo, revela estudio del Tec

El poder adquisitivo de 26.5 millones de mexicanos, menor al de los años 70


SUSANA GONZÁLEZ G.

El salario mínimo actual equivale a la tercera parte de lo que constituía en la década de los 70, por lo que los 26.5 millones de mexicanos que perciben como máximo tres minisueldos tienen un poder adquisitivo inferior al de entonces, denunció el Centro de Investigación Económica y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey campus estado de México.

“Todavía más preocupante es que México no cuenta con la capacidad productiva para satisfacer la demanda de alimentos. Si se supone que toda la producción de maíz blanco (21.6 millones de toneladas en 2008) se utiliza para la alimentación de los 113 millones de mexicanos, ello implicaría que por día el consumo potencial sería de sólo medio kilo por persona. Una situación menos favorable se tiene para los casos del trigo y el arroz; en el primer caso sería de 42 gramos y en el segundo de sólo cinco”, indicó en un análisis sobre alimentación.

Advirtió que la dependencia alimentaria ha hecho que México sufra más los embates de la volatilidad de los precios internacionales, con lo que el aumento al salario mínimo queda superado por la inflación. Diez por ciento de la población de menores ingresos, recordó, destina más de la mitad de sus ingresos al consumo de alimentos y bebidas, por lo que su encarecimiento, combinado con su pobre incremento salarial, representa un duro golpe a su bienestar y “este simple hecho sintetiza lo socialmente inviable de seguir manteniendo una política económica de control inflacionario en función de los salarios”.

El CIEN explicó que el hecho de que los mexicanos no estén en capacidad de comer adecuadamente se debe a problemas estructurales de demanda, oferta y precios. No sólo obedece al “limitado ingreso económico de los trabajadores, sino también a que la nación no es autosuficiente en lo más básico para el sustento de cualquier ser humano”, y ello la hace dependiente de la importación de alimentos.

Bajo el supuesto de que toda la producción nacional de alimentos está destinada al consumo humano y sin tomar en cuenta los que se desperdician, exportan o destinan a otros fines, como producción industrial, el CIEN calculó el consumo promedio pér capita de granos básicos, verduras, carne, leche, pollo y carne en distintos años para determinar el avance o retroceso registrado en México.

sábado, 21 de enero de 2012

Noticia sobre crisis agrícola

LA JORNADA. 21 de Enero de 2012

Crisis agrícola en México podría detonar una “primavera árabe


■ “Perverso juego de cifras” de dependencias federales; posible estallido social

■ Organizaciones campesinas piden no politizar el conflicto del campo

ARIANE DÍAZ, ROSA ELVIRA VARGAS Y ÁNGEL BOLAÑOS

Dirigentes de organizaciones campesinas acusaron al gobierno de Felipe Calderón de mentir sobre la efectividad de las acciones para mitigar los efectos de la sequía, y advirtieron que de no convocar a todos los actores a pactar acciones que garanticen una producción suficiente para el próximo ciclo agrícola, habrá estallidos sociales en el país.

A nombre del Consejo Nacional de Organismos Rurales y Pesqueros (Conorp), que agrupa a 14 confederaciones y organizaciones del campo, Federico Ovalle, sostuvo que más allá del “juego perverso de cifras” de la Comisión Nacional del Agua y las secretarías de Agricultura y Desarrollo Social, que aseguran que sí hay recursos para atender la emergencia climática, la realidad “nos alcanza y podríamos tener una primavera árabe, caracterizada por la inconformidad social”.

Por separado, el dirigente de la Confederación Nacional Campesina, Gerardo Sánchez, acusó también al presidente Felipe Calderón de mentir y denunció que frente a la crisis agroalimentaria del país “hay una enorme diferencia” entre lo que dice el gobierno federal y lo que realmente sucede en cada una de las entidades.

“Yo no le creo al Presidente. Él dijo que debían aplicarse los recursos del Fonden no sólo para siniestros climatológicos, sino para la sequía, y lamentablemente la semana pasada durante la comparecencia de los secretarios de Hacienda y de Agricultura (ante legisladores) ni siquiera se habían hecho las modificaciones a las reglas de operación, y eso que es la voluntad del Ejecutivo”.

A su vez, Ovalle, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, dio a conocer ayer que la marcha anunciada para el 31 de enero, del Ángel de la Independencia al Zócalo, lleva como eje central la demanda de un acuerdo para atender la grave situación y que se declare emergencia nacional.

En el documento, los integrantes de Conorp proponen usar de manera urgente los recursos del Programa Especial Concurrente, concretamente los 38 mil 300 millones de pesos del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA).

Max Correa, de la Central Campesina Cardenista, consideró “corta” la propuesta del PRI en el Congreso para reasignar 15 mil millones de pesos y señaló a ese partido como corresponsable de la actual catástrofe que padece el agro mexicano.

Ambos dirigentes sociales puntualizaron que no se debe olvidar que la marcha anual convocada para fin de mes “tiene raíz campesina” por lo que “no debe politizarse” por intereses electorales.

Por su parte, el líder de la CNC dijo que exigirán a Calderón que modifique el Programa Económico para el Campo (PEC) y por medio de recortes a los programas sociales 70 y Más y Seguro Popular se destinen 15 mil millones de pesos adicionales al agro.

Entrevistado en el marco de la sesión de la Comisión Política Permanente del PRI, confirmó la participación de agricultores de la CNC en la marcha que partió de Chihuahua hacia el Distrito Federal para denunciar las condiciones del campo y en la movilización del próximo día 31.
Piden intervención de Ebrard
Integrantes de la caravana contra el hambre, la sequía y la carestía, que salió de Chihuahua el domingo pasado, instalarán el lunes frente a la Secretaría de Gobernación el plantón de los indignados del campo; el grupo solicitó al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, ser interlocutor con las autoridades federales, con el fin de establecer una mesa de diálogo que impulse la construcción de acuerdos para atender los graves efectos del cambio climático.

En entrevista, luego de reunirse con el secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, el dirigente de El Barzón en Chihuahua, Martín Solís, informó que la caravana llegará a la ciudad de México el domingo a las 14 horas e instalará un campamento en la Plaza de la República. Ese mismo día se movilizarán, harán una marcha al Zócalo y regresarán luego al Monumento a la Revolución, de donde saldrán al día siguiente rumbo a la Secretaría de Gobernación.